Ni en el tren,
sabés...
pude evitarlo.
Hay una cosa
que persigue tu sombra
y me guarda los pedazos
que se te caen.
Yo
que no quiero recogerlos.
¿Le has pagado a la parca, amor?
Es que hay una guadaña
apoyada en el poyo de la puerta.
con un filo
de mil demonios.
No he contratado
los servicios de sepultura
que rodean esta casa.
No sé que querés segar
que no esté echado ya...
horizontal
sobre el suelo.
Ni en el tren,
sabés...
dejo de sentir que tus manos
cosifican lo que tocan,
dejo de sufrir el sesgo de tus gustos
sobre los míos.
Si en una palabra
me sale la muerte por la boca,
no será que te he ahogado
no.
No será que te he ahogado.
Porque ni en el tren,
sabés...
logro sacudirme tus ofensas.
Me gusto mucho leerte y espero que subas mas.
ResponderEliminarBesos desde este rincón.
el tren el movimiento el viaje la vida... un pasar por esa intimidad, tu poema. mi saludo.
ResponderEliminarGracias Val y Huggh por comentar.
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